El deporte y la industria, ejes del avance en Manoguayabo

El Distrito Industrial Santo Domingo Oeste (DISDO) es un parque que procura impulsar la creación y el desarrollo de las Mipymes

Santo Domingo Oeste.- El sector de Manoguayabo, ubicado al oeste de la Prolongación 27 de Febrero, representa una de las zonas fundamentales de Santo Domingo Oeste, no solo por la gran cantidad de comunidades que la integran sino por el impacto que tienen las organizaciones e industrias que hacen vida allí.

Desde sus inicios se ha caracterizado por ser una fecunda tierra de deportistas de diversas disciplinas. Pero también por la rápida proliferación de pequeños y medianos negocios. Está compuesto por las comunidades de Engombe, Bayona, San Miguel, El Caliche, La Venta, Hato Nuevo, Buenas Noches, Cabayona, Palavé, Arroyo Hondo, Pueblo Chico, y Barrio Juan Guzmán.

Manoguayabo, que tiene aproximadamente 300 mil habitantes de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), posee una amplia riqueza histórica, artística y cultural. Basta decir que de allí han emergido figuras como los hermanos Cuco y Martín Valoy, Cheché Abreu en la música popular; Juan Guzmán, Ramón y Pedro Martínez en el béisbol profesional, Silvestre Campusano, Yudelka Bautista, Dahiana Burgos, y Julio Martínez Pozo en el campo de la comunicación, dentro de muchas otras destacadas figuras.

La localidad ha sido reconocida asimismo por su sólida actividad comercial, sobre todo estos últimos años, por la creación del Distrito Industrial Santo Domingo Oeste (DISDO), un parque industrial que alberga a varias empresas, que están bajo la gestión del Centro de Desarrollo y Competitividad (Proindustria), y fue comenzado en el gobierno de Hipólito Mejía en el año 2004 bajo el decreto 399-04.

Una de esas es Industrias Nigua (Indusnig), que aunque hace dos años fue trasladada del Ensanche La Fe a DISDO, desde 1959 se mantiene creando diversos productos a base de papel que se comercializan en todo el país. De acuerdo con el director de planta de manufactura de Indusnig, José Alejandro Vargas, actualmente el 65% de los trabajadores son oriundos del entorno.

“Esta compañía utiliza bobinas madres de papel para realizar servilletas, papeles higiénicos, bolsas personalizadas, cuadernos, vasos, y más, todo con la más alta tecnología, lo que nos permite competir con empresas incluso multinacionales. Pero lo que más nos distingue es nuestra prioridad por mejorar el capital humano que nos apoya, por eso hemos desarrollado un Día D, el cual es utilizado para impartir capacitaciones a nuestros empleados, eso beneficia a la empresa, pero también a la comunidad”, puntualizó Vargas.

Otra de las empresas que forman parte de DISDO y cuya plantilla de empleados están igualmente conformadas en gran medida por moradores del sector, y de otras comunidades del municipio como Las Caobas y Buenos Aires, son Slitech, Industrias NyP, Ferrotex Industrial, Servitexa Srl, y Megatecho Total.

Edwin Francisco Taveras, de Slitech, cuenta que tras un año en funcionamiento, la empresa ha brindado empleo a decenas de comunitarios y poco a poco ha ido creciendo para fortalecer el potencial industrial y comercial del sector. “Queremos que Manoguayabo salga adelante. Y con esta empresa creemos que ayudamos a que así sea, porque más gente de la localidad tiene oportunidades laborales más seguras”, expresó.

También, uno de los lugares más emblemáticos del sector es la Cooperativa de Manoguayabo, ya que fue la primera en crearse en el país. Fue inaugurada en octubre del 1946 con 20 socios y ochenta centavos de ahorro. De acuerdo con registros históricos la entidad realizó su primer préstamo en 1949.

En el ámbito deportivo el sector es conocido por ser hogar de destacados beisbolistas como Pedro Martínez y Juan Guzmán, que han aportado en gran manera al desarrollo de la comunidad.

Guzmán cuenta con una fundación y un complejo deportivo donde miles de niños y jóvenes van a practicar béisbol, voleibol, y baloncesto. El espacio cuenta con 5 plays y una cancha techada, asimismo con las oficinas de la Fundación Juan Guzmán, que procura apoyar a los comunitarios de Manoguyabo a través de operativos médicos y otras actividades, informó Alexandra Ferreira, del equipo de la Fundación.

También está la Fundación Pedro Martínez, creada en el año 1998 y cuyo impacto no solo se ha visto en la comunidad, sino en otras provincias del país, y en Estados Unidos. En Manoguayabo comenzó su programa insignia conocido como Hay Poder en Aprender, el cual se ha convertido en el oasis diario de cientos de niños que reciben diariamente tres horas de recreación, reforzamiento académico, bellas artes y diversión.

La Fundación cuenta con un centro comunitario, una guardería y espacios educativos y recreación, así como una cancha compartida de voleibol y baloncesto, un laboratorio de cómputos, un parque temático y un salón multifuncional, según informó Neulis Vizcaíno, auxiliar de Programas en la Fundación.

La historia de Manoguayabo comienza en los primeros años de la colonización.

Tantos años de historia le han valido a esta comunidad para hacerse de importantes edificaciones e instituciones como son el palacete de Palavé que se dice perteneció a Nicolás de Ovando, el palacete de Engombe, ambas obras del siglo XVI, la parroquia Nuestra Señora del Rosario, el campamento de Operaciones Especiales, la escuela Conrado Mieses, el liceo Las Américas, la Delegación de Manoguayabo, y más.

La localidad en sus inicios estaba dedicada a la crianza de animales. El hecho que da origen a que se comenzara a transitar por estos caminos, fue la construcción de una residencia propiedad de Angelita Trujillo o de Pipí Trujillo, hermano del dictador Rafael Leónidas Trujillo, la cual después de su muerte fue ocupada y habilitada para un campamento de la Policía Nacional (Operaciones Especiales), establecido en el 1968.

En Manoguayabo también está la Casita de la Divina Misericordia, fundada el 9 de febrero de 1998, una comunidad católica que tiene como objetivo la intercesión y como apostolado la adoración perpetua del Santísimo Sacramento.

Reacciones

Estos 59 años de labor nos han enseñado que el mejor legado que podemos dejar es el apoyo a las comunidades”.
José Alejandro Vargas
Industrias Nigua
Cada paso que damos lo hacemos pensando en el porvenir de los comunitarios, pero mucho más en la juventud”.
Alexandra Ferreira
Fundación Juan Guzmán
 

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